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En el año 2013, decidí emprender en algo que me apasionaba. Junto con mi marido creamos Livingjuice. Ha sido un viaje largo. El desafío de emprender es complejo y el resultado siempre es incierto.

El proyecto y el sueño se concretaron, y hoy Livingjuice es una empresa que crece con un espíritu y ambición que me enorgullecen. Y si bien esa etapa también está llena de desafíos entretenidos, echaba de menos partir algo desde cero.



"(...) En otras palabras, estos desechos (que usamos como "loungewear") no son ropa de casa, en lo absoluto. Llamarlos así sólo hace que tardes más en desechar lo que no te hace feliz. Hay tiendas especializadas en ropa de casa, y el diseño, los materiales y el corte están pensados para relajar"


En este párrafo encontré dos revelaciones:

- La ropa que usaba en mi casa evidentemente no me hacía feliz, ni nada parecido. 

- No conocía ninguna de esas "tiendas de ropa especializada" como las que ella describe.

El mercado chileno no ofrecía lo que buscaba: pijamas y ropa de calidad para usar en mi casa que me hicieran sentir relajada, cómoda, linda y feliz.

Empecé a buscar una solución. Cuando adolescente diseñaba y me mandaba a hacer poleras con una amiga de Viña. Como en esos tiempos, primero definí qué es lo que quería. Cuando lo logré, llamé a mi amiga, y luego de algunas sesiones en su taller, salieron mis primeros pijamas y batas.